martes, 25 de enero de 2011

A quien interprete a Rodrigo Sotelo

(escrito por: Arturo Cortés)

Rodrigo Sotelo, hijo de padre Arquitecto y madre Ingeniera, aprendió desde muy joven a negarse a los extremos. Hábil conciliador de conceptos, por formación o vicio, nunca daba tregua hasta conseguir una mezcla ecléctica, funcional y bella.
Influenciado por su madre, amante del conocimiento, y su padre, ávido defensor de la estética, Rodrigo aprendió a ver la lógica y la belleza en las cosas. Para él no existía la una sin la otra.

Esta doble visión del mundo, lejos de ayudarlo, le complicaba decidirse a estudiar una Licenciatura: lenguaje matemático y eficacia en la Ingeniería, o la exquisita refinación técnica en las artes.
Conciliar ambos conceptos, algo natural en él, ahora resultaba imposible, pues enfocarse sólo a un campo de estudio iba contra sus principios.

Atrapado entre la razón y la creatividad, Rodrigo decidió evadir un tiempo la decisión y, para ello, encontró un empleo, naturalmente, muy mal pagado.
Rodrigo, aprovechando el tan criticado nepotismo, comenzó a ofrecer su fuerza laboral en un despacho, propiedad de su tío Román, herencia del abuelo.
Trabajar en un despacho requiere cierto código de vestimenta, percibido por Rodrigo como uno de los extremos del gradiente de la imagen personal.
Todos los días, obligado por dicho código inapelable, usaba traje y corbata.
Su atuendo laboral le resultaba dolorosamente incómodo, en especial los zapatos: no soportaba su rígida negrura torturando sus talones.

Rodrigo, siempre obediente al orden, acataba las reglas, pero siendo flexible se facilitaba la vida, sin meterse en líos. Rodrigo, consciente de la necedad de los abogados en portar zapatos “de vestir”, entraba al Metro con los zapatos en su mano derecha, y con sus pies metidos en unos suaves y ergonómicos tenis. Al llegar al despacho, intercambiaba tenis por zapatos y abordaba el elevador, para salir vestido de acuerdo a aquél vacuo requisito.
El tiempo libre abundaba para Rodrigo, pues en el despacho no se le asignaban tareas complicadas, por considerarlo inteligente pero no precisamente útil, quizá era más un estorbo que un colega.
Rodrigo, al no ser un estudiante, podía disponer de dichas horas de aburrimiento insulso en lectura edificante, como estudios filosóficos, investigaciones repletas de estadísticas, tablas con numerosas gráficas, y una que otra novela en prosa.

El afán de Rodrigo por aprender lo hacía un lector ágil y muy crítico, siempre buscando las motivaciones detrás de cada gráfica, estudio, hipótesis o párrafo; concertando acuerdos entre estético y exacto.

Rodrigo, luego de un tiempo, decidió estudiar Filosofía para buscar la razón existente detrás de la belleza, sólo así podía concebir la unión entre los dos hemisferios  cerebrales. No buscaba salvar a los ignorantes de las tinieblas de la ignorancia ni mejorar al mundo, sólo entender la coexistencia de sus elementos.
Rodrigo lo decidió en un instante, mientras se bañaba y el agua jabonosa abandonaba sus hombros, como si se tratara de una revelación.
No fue un capricho, sino un verdadero lapsus de clarividencia.

Con la mente despejada y con esperanza renovada, saliendo del Metro, encontró a aquella chica, dueña silenciosa de su corazón. Rodrigo había caído en sus embrujos lentamente, pues la veía a diario en el mismo vagón, mismo asiento y misma hora, como si la rutina matinal de ambos hubiera sido construida al unísono.
Ese mismo día, Rodrigo decidió hablarle; no esperaría más al Hado, pues una oportunidad áurea se presentaba ante sus ojos. Aquella chica hermosa, de ojos grandes e irritados por el llanto, absorta en su melancolía, se llamaba Alfonsina.


3 comentarios:

  1. men con este me identifico bastante y quien hoy en dia usa zapatos en la oficina?? :) yo me apunto para este XD. a si mis datos:
    Chávez Guillaumin Aldo Antonio 21 años mindtile@hotmail.com
    yasta

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  2. Me gusta la descrpción del personaje y me gustaría saber más sobre el proyecto, aquí les dejo mis datos. Gracias.
    Nombre: Eduardo Zamorano González
    Edad: 23 años
    Correo: lalozamorano@hotmail.com

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  3. INTERESADISIMO.

    Jesús Zamora
    17
    alpha-canal@hotmail.com

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